Jocelyn Cañez cree que la Educación Técnico Profesional aún no es valorada como merece y por eso trabaja cada día para cambiar esa mirada desde el aula.
Jocelyn tiene 33 años y es ingeniera en Comercio Exterior de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM). Con un Magíster en Docencia para la Educación Superior de la Universidad Andrés Bello y el Programa de Liderazgo Enseña Chile bajo el brazo, hoy se dedica por completo a la docencia.
De día se desempeña como profesora del área Técnico Profesional en Administración de Empresas en el Colegio Bicentenario San Damián de Molokai, perteneciente a la Fundación Belén Educa, mientras que en la noche es docente en INACAP en las carreras de Ingeniería en Administración e Ingeniería en Comercio Exterior.

Jocelyn asevera que trabajar en Educación Técnico Profesional es “descubrir, cada día, un mundo lleno de posibilidades y desafíos”. Pero lo que hace que esta labor sea profundamente gratificante, dice la joven ingeniera, es recibir a niñas y niños que llegan llenos de ilusiones y después verlos partir convertidos en personas íntegras, seguras y con una profesión en sus manos.
Como todo, esta labor no está exenta de dificultades. Para ella, el desafío más importante es “generar oportunidades para que nuestros estudiantes puedan demostrar algo que muchas veces la sociedad no alcanza a ver: que los jóvenes de la Educación TP, independiente de dónde provengan, pueden ser alumnos altamente competentes, profesionales responsables y, sobre todo, personas íntegras”.

En un contexto educativo en el que siempre hacen falta innovaciones y recursos para llevar la mejor enseñanza, ha sabido motivar desde su propia experiencia a sus estudiantes a crecer laboral y personalmente pues, dice, “creo profundamente que cuando un profesor se apasiona por lo que hace, puede transmitir esa pasión a sus estudiantes e inspirarlos a querer descubrir mucho más”.
Consultada sobre la importancia que la sociedad le entrega a la educación técnica profesional, Jocelyn asegura es valorada, pero todavía no como merece. “Existe una idea muy arraigada de que el estudiante que se prepara exclusivamente para la PAES y posteriormente ingresa a una universidad tradicional tiene mayores posibilidades de éxito. Eso nace simplemente del desconocimiento de lo que realmente significa estudiar una carrera Técnico Profesional”, acusa.
En la misma línea, la ingeniera cuenta que hay muchos mitos sobre la educación TP: “Uno de los que más me duele escuchar es que nuestros estudiantes son simplemente ‘mano de obra barata’. Creo que esa expresión desconoce completamente el esfuerzo, las competencias y la formación que existe detrás de cada estudiante TP”.
Sus estudiantes, dice Jocelyn, estudian una carrera desde la enseñanza media, desarrollan proyectos, trabajan con empresas, generan iniciativas con impacto en su comunidad y adquieren competencias profesionales concretas. Además, se preparan para la PAES. “Hemos tenido estudiantes que egresaron como técnicos de nivel medio en Administración y que hoy están estudiando Medicina en universidades de gran prestigio”, cuenta con orgullo.

Finalmente, Jocelyn revela qué es lo que espera para sus estudiantes. “Tengo un sueño muy especial: que algún día nos encontremos nuevamente en el mundo profesional, pero esta vez como colegas. Creo que no existe reconocimiento más bonito para un profesor que encontrarse con un antiguo estudiante convertido en un gran profesional y saber que, aunque sea con una pequeña parte, uno contribuyó a ese camino”, concluye.
Última modificación: agosto 26, 2026